descripción
Espléndida villa del siglo XVII en venta a un tiro de piedra del centro de Arezzo, en una colina con vistas a la ciudad.
La villa ha sido recientemente hábilmente restaurada por un renombrado arquitecto milanés. La intervención ha sabido conservar y realzar cada detalle histórico, enriqueciendo el edificio con toques elegantes y soluciones modernas que potencian su funcionalidad y lujo.
La residencia, de unos 790 metros cuadrados, se distribuye en tres plantas, organizadas de la siguiente manera.
La planta baja alberga la bodega con bóvedas de ladrillo, paredes de piedra, puertas antiguas restauradas y una antigua prensa de vino que data de 1600, así como la sala de catas, el salón con chimenea y equipo de música, la sala de billar y la sauna con ducha y cuarto de baño.
En la primera planta, accesible tanto desde el interior como desde el exterior, se encuentran la sala de estar, una cocina totalmente equipada, un dormitorio, un cuarto de baño y un estudio, enriquecido por una librería decorada con mármol siciliano policromado y una chimenea original del siglo XV. El comedor, con un techo pintado que data del siglo XIX, da a una amplia y luminosa sala de estar que conduce a una terraza panorámica, desde la que se puede admirar una impresionante vista de Arezzo.
La planta superior consta de seis dormitorios, cuatro de ellos con baño en suite, y otro cuarto de baño. Cada habitación está equipada con armarios empotrados o vestidores de madera, y el baño de la suite principal, revestido de mármol de Carrara, está enriquecido con un lavabo tallado en una antigua fuente del siglo XVII.
La villa también cuenta con una serie de elementos decorativos de gran valor histórico y artístico, como los arcos, nichos, balaustradas, chimeneas, suelos de terracota y madera, escaleras de pietra serena, mayólicas de Faenza y vidrio soplado.
Además, hay posibilidad de construir una piscina.
La propiedad se completa con un amplio garaje de 69 metros cuadrados, un almacén de 39 metros cuadrados y un cobertizo de 36 metros cuadrados.
Inmersa en un encantador jardín de aproximadamente 4.000 metros cuadrados, la villa ofrece un rincón tranquilo en el que disfrutar de la naturaleza y de la vista de las colinas que en su día inspiraron a Piero della Francesca, entre olivares y viñedos.
Una oportunidad única para vivir el lujo y la historia en un marco natural incomparable.